11 de febrero de 2014

ÉRASE UNA VEZ UN REINO...

Érase una vez, en un planeta muy muy lejano, un reino muy grande. Bueno, más que reino, era como un conjunto de reinos.
 

 No era muy especial, había ricos, pobres y muy pobres. Como en todos los reinos, los habitantes se querían los unos a los otros, bueno se querían de puertas para fuera, porque en realidad en amor y el odio se repartía por territorios, es decir, los habitantes de un territorio concreto se querían entre ellos, pero detestaban a los habitantes del resto de territorios  del reino.

Como en todos los reinos, este tenía multitud de dirigentes, pero una barbaridad. Los había por territorio y por reino. Estos dirigentes eran muy diferentes según el territorio que gobernaban. De estos, unos pocos tenían dirigentes decentes y que trabajan por y para el pueblo, pero había otros….había otros en los que los dirigentes no es que fueran tiranos, eran peor. No cuidaban de su territorio ni de sus habitantes y siempre que podían, bueno no, y siempre, siempre acumulaban grandes riquezas a costa de sus “dirigidos”. Pero eso no era lo peor, lo peor es que estos dirigentes, tenían amigos y estos más amigos y estos muchos más amigos y todos, todos se hacían ricos gracias al pueblo llano. Y del pueblo llano que decir, eran muy diferentes según el territorio donde estuvieras. Como en todos los reinos, el pueblo llano vivía para trabajar y poder pagar los impuestos, pero había territorios en los que ese esfuerzo tenía recompensa a modo de beneficios sociales. Sin embargo también había territorios en los que daba igual los esfuerzos que realizara el pueblo, nunca era suficiente…los dirigentes y sus amigos, y los amigos de sus amigos siempre querían más y más.

La educación que estos territorios daban a sus niños también era muy diferente. Había territorios con unas reglas de educación tan eficientes que no era necesario cambiarlas, si embargo, había territorios en los que esas reglas eran inútiles y se cambiaban cada pocos años, por otras peores!!!
En la segunda edad, también había muchas diferencias entre territorios. No todos los panaderos vendían el pan al mismo precio y no tenían el mismo sueldo. Los fontaneros no cobraban lo mismo por arreglar un escape y tampoco ganaban lo mismo…y así con todos los trabajos del reino.
 
Y la tercera edad? Bueno la tercera edad, siguiendo la norma del reino, también era muy diferente según el territorio. Había territorios en los que se podía dejar de trabajar mucho antes que en otros. La pensión que les quedaba también era muy diferente según el territorio. De hecho había tercera edad de un territorio que podía viajar al resto de territorios del reino y disfrutar de todos los lujos, pero había territorios en los que la tercera edad solo podía salir a pasear por un parque, porque era el único lujo que se podían permitir.
 
Como ya os he dicho, este reino tenía dirigentes del reino y dirigentes territoriales. A pesar de todo lo que os he contado, los dirigentes del reino no hacían nada por igualar todos los territorios del reino, de manera que la antipatía entre territorios se iba incrementando año a año. Que hacían entonces estos dirigentes? Pues lo mismo que los dirigentes territoriales, perseguir al pueblo llano para cobrarles más y más impuestos.
 
Que reino más extraño, os preguntareis, menuda fábula se acaba de inventar…pero si os dijera que ese lejano planeta se llama “planeta azul”  y que a ese reino le llaman Europa, os suena???
De los Reyes, príncipes, infantas y consortes de estos reinos, mejor ni hablar...bueno...si, hablaremos...pero ese ya, será otro cuento.
 
Raquel
 

6 comentarios:

  1. Me ha encantado Raquel, pero que pena de reino y que pena que sea una realidad y no una fábula. Lo de los príncipes y princesas tienes razón, da para diez o doce cuentos....

    ResponderEliminar
  2. Gracias Bono. Y si..una pena! Pero bueno, el pueblo que no es tonto, seguro que logra escapar de las garras del monstruo feroz......no crees? Un besazo y muchas muchas gracias por seguir con nosotras!!!

    ResponderEliminar
  3. PaToSiTo y el BocaTa de JamoN11 de febrero de 2014, 20:45

    Recuerdas lo que hablamos? ;-) no se arreglara nunca... pk ese Territorio esta muy bien montado para los que lo dirigEn... y nunca lo cambiaran pk es tirarse pieDras a su propio tejado... Aun que una buena charla con un buen bocata de jaMon de merienda (great moment), puede arreglar muchas cosas... o al menos, creer que se arreglan!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si lo recuerdo si. Y yo, quiero creer que algún día.....si que se arreglará.... Pedazo bocata de jamón! Ni las miguitas me diste! Zampabollos!

      Eliminar
  4. En cuanto he empezado a leer he visto el Reino reflejado... Tristemente es tan real !!

    Muy buena entrada y reflexión Raquel !!

    Besazos linda !
    Sandra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya ves si se ve....cristalino encima.... ainsss... Muchas gracias Sandra por tus comentarios! Me alegro muchísimo que te guste!

      Un besazo!

      Eliminar