17 de octubre de 2013

CAMPESTRE O URBANITA???

Siempre nos pasa lo mismo. Sales a pasear por la montaña o vas a visitar un pueblecito, y te surge el eterno comentario... que bien se está aquí! Qué bonito sería vivir aquí!.... de verdad??



Raquel
Me encanta. Me encanta pasear por la montaña, y sobretodo visitar pueblecitos pequeños, pasear por sus callejuelas... Pero solo visitar! La vida campestre sólo es idílica en televisión. No hay hospitales, ni farmacias. Ni Corte Inglés!! Ni siquiera panadería. El pan lo traen a las diez en una Citröen C15 que para cinco minutos en la plaza. El pescado los miércoles, la fruta los jueves. Esto es la vida campestre, por no mencionar los maravillosos paseos a la luz de la luna, mosquitos, orugas, lombrices, rinocerontes, mamuts....vale, vale, me he pasado, pero es que en el campo a la luz de la luna, hay más vida que en el metro en hora punta en Barcelona.
Soy urbanita. La facilidad y comodidad que me ofrece una ciudad, no creo que pueda encontrarla en el campo. Y como urbanita que soy, tampoco necesito mucha paz y tranquilidad. Creo que a los diez minutos de paz y tranquilidad absoluta, empezaría a dar palmas como una loca y a tirarme de los pelos!!
Eso si, tengo que reconocer para ser totalmente sincera, que cada vez me identifico más con el pescador de Paulo Coelho.

http://www.facebook.com/notes/rodger-avila/historia-del-pescador-y-el-empresario-por-paulo-coelho/397515003609637


Elena

Debo reconocer que yo soy de pueblo, no como el que describe Raquel, algo un poco más urbanita. Por favor! Nunca he conocido lo que es vivir en una gran ciudad pero sí que sé lo que es tener que coger el coche para ir absolutamente a todos los sitios. Soy joven, tengo 24 años, yo quiero poder salir a la calle y tener el metro y la parada del bus a dos pasos. Pero por otro lado, es un placer vivir lejos del ruido y de la contaminación lumínica. Las calles de los pueblos son seguras, los patios del colegio son auténticas junglas y el aparcamiento hasta día de hoy siempre ha sido algo que era controlable. Ahora con las zonas verdes, azules, rojas, blanco roto, lavanda del Perú tu coche parece tener la bandera gay de las etiquetas, pero eso, ya depende de cada pueblo.

Soy de pueblo, villa, aldea, extrarradio, afueras, pero con inquietudes urbanitas. Para los niños y la gente mayor, un pueblo es lo mejor. Pero para la gente joven, se nos queda pequeño y es por eso que últimamente no paro de repetir que desearía vivir en Barcelona capital. Quiero bajar a la calle y tener 4 panaderías para comprar el pan. Que el bus me lleve a donde sea y que el coche sólo sirva para los largos viajes. Que la universidad no esté donde Cristo perdió la alpargata.

Pero, si me preguntas, ¿campestre o urbanita? Te voy a contestar que ni uno, ni lo otro, porque tarde o temprano tendré mi isla!

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