27 de agosto de 2013

VENTURAS Y DESVENTURAS DE UN DIA DE PLAYA!

Imaginar que estáis de vacaciones en un apartamento a 50 metros del mar, con vuestra familia, lo que comúnmente se llaman, vacaciones familiares.
 

Que buena pinta no?? Pero....si de esas personas que os acompañan, dos son menores de siete años... la cosa se complica. Si encima son terremotillos, se complica aún más... y por último, si el adulto que te acompaña es refunfuñón de los de bufar, el idílico día de playa se convierte en un día para olvidar.


Vaya por delante que la Pineda es la zona de veraneo del Clan Cecilia. Lo mejorcito de Andalucía está en verano en la Pineda. Así que cuando llegas a la playa, es posible que una Cecilia haya llegado antes y "reservado" sitio...

Los momentos álgidos de estrés son los siguientes:

Momento llegada:
 
Años atrás, mi llegada a la playa, consistía en mi pareo , que hacía las funciones de toalla y vestido. Uno para cada día de la semana, mis gafas de sol y yo.
 
Ahora, a estos elementos hay que sumarles sombrilla, manguitos, cubos, palas, rastrillos, y herramientas varias. Agua, la frutita de media mañana ( que rico está el melón salado!!!),  crema protectora, camisetas contra el sol, libros de lectura ( no se para qué...), silla para mí, y hamaca para mi marido, toallas para los peques, gafas, tubos y aletas de los peques. Don Coco ( cocodrilo hinchable) y la barca tipo zodiac para ocho....
 
Todo esto, excepto la lancha, las sillas y el cocodrilo, perfectamente comprimido en una "bolsita" de playa del tamaño de la carpa de un circo, y que te hace caminar como el jorobado de Notre Dame...arrastrando una pierna....ahora la otra....
 
Momento sombrilla:
 
Bien, nada más llegar los niños salen corriendo al agua. Mi marido deja los bártulos y sale detrás de ellos con los manguitos del pequeño y me deja la sombrilla para mí. En estas aparece mi prima Pili con su sombrilla. Dos mujeres solas versus una sombrilla y el pincho-cono colocafácilsombrillas.... Alguna de vosotras, ha intentado clavar alguna vez la sombrilla con semejante artilugio??? Prima, sin libros de instrucciones es prácticamente imposible.
 
No había manera, el sol tostándonos, lo probamos hacía la izquierda. Hacía la derecha, le dimos la vuelta al cono, mi madre y mi tía asentían con la cabeza, como diciendo....esto no va a acabar bien... Y entonces mi prima Pili encontró la solución "Necesitamos un hombre"!!!  Y en estas apareció Él, con su bañador ajustado y sus enormes ojos grises-azul-verdoso para ayudarnos:
 
 
 
 
Hoy no nos ayudó mucho...aunque lo intentó con todas sus fuerzas! Finalmente salió del agua el marido de mi prima, Bartolo, y oye, en un plis plas sombrilla colocada!! Olé y ole!
 
Momento palas:
 
Mi marido y yo intentamos jugar a palas. Digo intentamos, porque realmente hacemos eso, intentarlo. Nadal no se tiene que preocupar ni por mi ni por mi marido, la verdad es que no hacemos ni diez pases seguidos. Aquí tengo que decir, que yo algo de habilidad tengo. Cuando juego con mi hermana, automáticamente nos convertimos en Serena y Venus.... Pero con mi marido...la historia cambia. A nuestra habilidad innata,  tenemos que sumar los recogepelotas que siempre, siempre, aparecen en cuanto empezamos a jugar. Sabéis lo complicado que es jugar a palas con dos niños revoloteando a tu alrededor??? Acabas de los nervios....agotada...al final piensas, el próximo raquetazo no lo paro...estén o no estén los recogepelotas!!! Y si Olívia sale volando hacía Mallorca, que vuelva con ensaimadas!!!
 
Momento pistolas de agua:

Quién ha tenido la maravillosa idea de convertir armas en juguetes acuáticos? Una pistola dispara, como arma o como juguete. Balas o agua, pero el resultado siempre es el mismo, víctimas de por medio.
 
No son las típicas pistolas de agua, son esas que son como churros.....sabéis las que digo no???? Mi hijo se ha convertido es un experto "cazador"... sus víctimas de ayer: un matrimonio de unos 70 años...que intentaba pasar un relajado día de playa leyendo un libro bajo una sombrilla. Era por la tarde, estaba con mi padre y los peques... Jose Luisete cargó la pistolachurro, y con mirada certera detectó a sus victimas. Disimulando, ocultándose cuál león, se fue acercando, y cuando tuvo la certeza que no iba a fallar el tiro, ZASSS disparó... Resultado, manguerazo en toda regla en la cara del señor, exactamente en las gafas, que salieron volando. Os lo aseguro. Que puntería!! Los daños colaterales fueron el  libro mojado y el susto, susto de los gordos el que se llevó el señor...
 
Por suerte mi padre estuvo muy rápido y solo permitió que Jose Luisete vaciara la mitad de su cargador. Yo no estaba. Tal y como había suplicado, la tierra se abrió a mis pies y me tragó. Al volver de mi viaje, oí como el matrimonio aceptada las disculpas de mi padre y al girarse este, oí algo referente al padre del niño.....pero bueno..Jose no estaba..
 
Momento guerra de arena:
 
Odio profundamente las guerras de arena. Y resulta que es uno de los juegos preferidos de mis hijos y de su padre... Por favor! Mira que hay juegos, y sobretodo mira que hay playa para jugar, tienen que hacerlo a 30 cm de mí???
 
Momento entrada al agua:
 
No soy de entrada lenta, pero hay veces que solo te apetece mojarte hasta las rodillas...en plan jubilada paseante. En ese momento y solo en ese momento, es cuando tus hijos pasan corriendo a tu lado, saltan a tu lado e inician una guerra de agua a tu lado. No os diré más. Todos sabemos lo que fastidian esas gotitas que salpican tu piel caliente, sobretodo en la zona lumbar. Al tratarse de tus hijos, gritas como una verdulera niiiiñoooooo, estate quieto leñe! Pero cuando te salpican desconocidos, no te queda mas remedio que blasfemar por lo bajini.....
 
Momento salto niño:



 
Otro momento estresante, es cuando te montas en la barca (  tipo zodiac) con tus hijos. Y es que cuando menos te lo esperas, se te tiran al mar. Da igual si estas cerca o lejos de la orilla, si el peque lleva los manguitos o no. Anécdota. En la barca mis hijos y yo. No diré en la boya...pero remando remando...alejados de la orilla. Jose luisete me dice, mami me tiro? y yo nooo y el si, me tiro, y se tira sin manguitos. Sustazo enorme y me tiro tras él...Antes de tirarme ya oigo los gritos del clan Cecilia, el niñooo que se te ha tirado!!!! Y pienso....si estoy aquí...ya lo sé!! La niña, mami, mami, te ayudo, que me lanzo. Total, los tres en el agua. La barca se aleja, Olívia recuerda su miedo atroz a las medusas y se agarra a mi cuello, a Jose Luisete lo agarro con un brazo y así nerviosa nado hacia la barca que sigue su curso.... Ahora, la barca está debidamente deshinchada y guardada en el trastero hasta que mis hijos se saquen el título de patrón de yate.
 
Bien, eso es todo. Todos estos momentos ocurren en un sólo día. Después de la "diana" de Joseluisete, recogemos nuestros bártulos y volvemos al apartamento. Lo bueno, el día de playa ha finalizado. Lo malo, que mañana volvemos.....

Raquel







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