13 de agosto de 2013

HOY VA DE....... BOYAS Y MEDUSAS.....!!!


El Mar. Me encanta el mar. La arena, el sol, el salitre, todo, absolutamente todo. Y si me apuráis, hasta las sombrillas que se plantan en la arena. Pero hay algo que me supera, y son esos "cosos" de vivos colores, aunque normalmente prima el amarillo canario, amarillo que te pillo, conocidos popularmente por BOYAS.

 


No sé si pasa en todas las playas, pero en la que yo veraneo, esas boyas son enormes. Y enormes son los eslabones de la cadena que las fijan al suelo.

Seguramente ahora estáis pensando que esto es un poco tonto...pero todo tiene una explicación, y es que todos los días nado en el Mar. Os cuento.

Me encanta nadar, ya sabéis. En Barcelona, nado en una piscina como la mayoría. Pero este año en vacaciones, he probado la natación en aguas abiertas y me ha encantado. Llevo ya una semana sin faltar un solo día. Sobre las siete y media de la mañana, con la playa prácticamente vacía y las sardinas plateando la orilla, la que os escribe se pone su música de Bon Jovi, y se adentra en el mar para nadar cerca de una hora.
 
Nadar en el mar es incomparable. Cada día es diferente. No sabes si te vas a encontrar el mar en calma, o con oleaje. Con el viento a favor o en contra. Cuando hay oleaje y tienes el viento a favor, parece una montaña rusa. Y subes y bajas surfeando.  Cuando tienes el viento en contra, es una lucha sin tregua.  
Todo mi verano, gira en torno al mar. Cuando vuelvo, mi familia empieza a despertarse. Desayunamos y de nuevo a la playa, esta vez a hacer castillos de arena y surfear pero con los buggys.
 
De siempre he creído que padezco de megalofobia... Por eso las boyas y los eslabones me imponen tanto, sobretodo cuando paso cerca de ellos nadando. Y después de lo que me pasó el otro día, más.
 
 
Hora: 07:30 AM. Playa: de la Pineda. Mp3 en marcha. Gafas ajustadas y comienzo a nadar. A mitad de camino, cuando más absorta estaba en mis pensamientos....PUMMMMMMM SUSTO!!! GRITO!!!...DIOSSSS Pedazo de pez!!! pero.....melena rubia???? brazos??? pies??? definitivamente no es un pez! Y además habla!!...más bien grita....y por la pinta 2 x 2 de mujer y el idioma ininteligible EntschuldigenSie deduzco que el pescado, es una alemana que se ha llevado el mismo susto que yo! Y me pregunto....?? que hace una alemana prácticamente en alta mar, a esas horas de la mañana, cuando lo normal es que esté desayunando la consabida ensalada de patata, Frankfurt y mayonesa??
 
Después del grito, vienen las risas: la mía: ja ja ja ja  y la suya JARR JARR JARR JARR! Nos despedimos, y proseguimos, yo hacía el Este y ella hacía el Oeste.
 
Continúo nadando, ahora acercándome a la boya, que ya intento dejar un par de metros de distancia para pasar en paralelo a ella.
 
Bien....en el punto más cercano, no puedo dejar de mirarla, pero con las gafas empañadas..la visibilidad es bastante nula. Intento no pensar, y sigo nadando. Ojo, esa tensión también cansa eh?? Al poco, zasca, segundo susto... Algo roza mi pie, pienso..la típica bolsa de plástico....pero al segundo roce, no hay bolsa. Claramente se trata de una enorme medusa, con tentáculos de dos metros y unos dientes de gran blanco....sí, que pasa?? es todo fruto de mi imaginación y en mi cabeza las medusas tienen tentáculos venenosos y dientes de tiburón! total, 50 metros de sprint......plash plash plash..... y entonces miro hacia atrás, y ahí está la medusa, blanca y marca Mercadona... Con el sustillo, me he desviado de mi trayectoria, aunque no soy consciente de ello. Confiada continúo nadando, sin darme cuenta que voy con la directa hacía una segunda boya...Acelero el ritmo, en el MP3 suena Born To be my baby de Bon Jovi, y eso obliga a brazadas rápidas y poderosas. Ouuu Yeahhh!! En pleno momento subidón, subidón, ZASCAAAA pero ahora, en mayúsculas!!! Choque frontal con la supermegaenormeboyaamarilla!!!! Diossssss, quiero morirme, se me para el corazón ipso-facto, perdón, pero ME CAGO VIVA!!! Y encima, la boya y los eslabones están recubiertos por algas y especies marinas sin clasificar.
 
No puedo describiros el pánico aterrador que pasé. Quería salir de allí, pero estaba en shock viendo como el oleaje movía la enorme boya en vaivén...Se acercaba y se alejaba y se volvía a acercar..... Tan grande, tan amarilla, tan boya!! Sudé tanto, que ese día subió el nivel del mar. Sin mirar hice un segundo sprint y dejé atrás la boya, pero el susto ha sido tan gordo que ahora la distancia que dejo entre la boya y yo es de más de 10 metros!

Pero esto no es todo. Los sustos esporádicos, se añaden a los habituales, corrientes frías. Estas nadando, y de repente notas el agua muchísimo más fría que hace un segundo, y piensas, ya está....algo feo está pasando justo a mi alrededor...

y por último, aquí en la Pineda, no nado sola. Aparte de la alemana...y del delfín imaginario...( cosas mías...), abundan los pececillos. Pero cuando ves un grupo de varios cientos que nadan hacía la orilla, piensas...tate.....cuidado que si estos huyen, es que vienen los tallanes... Y efectivamente, al minisegundo los ves pasar como flechas.


Antes de que acabe el verano, intentaré hacer un post donde resuma un día de playa con mis hijos, esos adorables terremotillos que sin ser boyas también son capaces de darte sustos de los gordos.
 
Aquí dejo una foto del pequeño, que con cuatro años ya surfea los mares!
  
 
 
Raquel
 

5 comentarios:

  1. A ver si un día te acompaño y superamos ese miedo a las boyas q a mi también me aterrorizan ya desde pequeñas cuando aquel día de verano hace muchisimis años nos retamos en ir hasta la boya....que miedo por dios!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando quieras!!! Y con lo bien que nadas seguro llegamos en un plis!! Y le damos de tortas a la boya! Que sepa quien manda! Que puñeteras son eh??

      Eliminar
  2. Jo, mientras iba leyendo no podía dejar de tararear la canción de Tiburón. Que susto!!! jajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja prefiero mil tiburones a una boya!!!!! Jajajaja

      Eliminar